Hoy escribo esto como el mayor ejercicio de autodesahogo de mi vida.
Después de una relación tóxica a más no poder, dónde él nunca había apostado ni movido un dedo por mí cuando verdaderamente la cosa lo requería, estuve un tiempo sin tener ganas de nada con nadie. Hundida, rota, vencida, cansada de luchar por imposibles.
Y al cabo del tiempo llegó él, como un torbellino de aire fresco. Después de un tiempo pasó lo inevitable que es enamorarse de nuevo de alguien. Alguien que me daba ilusión, alguien que me daba ganas de vivir, de mejorar, de superarme, de hacer cosas que eran impensable que yo hiciera...aunque él no lo sabía.
Sé que soy como soy y eso puede ser duro, pero ¿acaso él no se había enamorado de eso? ¿acaso no le avisé? ¿acaso mentí? En ningún momento, y pensé que el había abrazado todas esas sombras hasta volverlas algo pequeño y minúsculo... que él sería el guerrero que tendría a mi lado para luchar juntos en el sendero tortuoso de la vida. Pero me equivoqué...
Me dieron alas y luego me las cercenaron, y sin darme una explicación que me pareciera real y sincera. Era como si en menos de 24 horas él fuese una persona distinta, y ¿sabéis lo peor? Nunca sabré el POR QUÉ... al menos un por qué sincero y verdadero.
Nunca deis ilusiones si no pensais llevarlas a termino con la persona a la que le prometeis las cosas. Es desolador y más si es una persona que viene hundida de una relación tortuosa y se presupone que entendeis que esa persona no está para juegos.
Lo peor es que intenté salvaguardar algo, lo que fuera (porque le amaba y aún le amo por degracia) y sin embargo ni eso me queda porque aunque lo intenté, él dejó de responder a los mensajes... y de eso tampoco recibí explicación alguna.
Sabe Dios que intento ser fuerte, que comprendo que estas cosas pasan y es mejor pronto que tarde, pero tenía tanta fé en él y le quería tanto, que es desolador terminar de esta manera y peor no entender nada de las circunstancias que la rodean.
Hay días en los que no tengo tiempo para pensar en nada, pero otros todo lo contrario y en sueños aún le veo, y al despertar es como si tuviera que irme quitando espinas del corazón....
Lo peor es que aún tengo la esperanza de que deje el orgullo a un lado, o me eche de menos, o madure, o yo que sé ...yo que sé joder....y vuelva, de alguna forma pero que vuelva.
Aunque sólo vuelva para darme una explicación sincera, verdadera, y sea un final digno, no esta manera de dejar morir las cosas.
No creo que me leas, pero solo quiero decir una cosa: NUNCA TE DEJÉ DE QUERER, SÓLO DEJE DE INSISTIR.
A tí, gatito.




